La vida en Naranja es audacia y mesura sabiamente combinadas.

Naranja es el amanecer y el final del día. La promesa de algo que se inicia y la dulce melancolía del ocaso.

Naranja es la melena del león, su potencia y su pasión arrolladora. Esa energía que nos estimula a ir hacia adelante, dispuestos a conquistar lo que sea.

Naranja es la alegría redonda, la de la fruta y la risa.

martes, 18 de mayo de 2010

Hay diferentes formas de Expresar el Arte.

Una de mis maneras, es esta:

video


Mezclar lo fascinante de una Película, con una de las mejores Canciones que conocí en mi vida.
Por cierto..., Innovar es una excelente actividad.

viernes, 14 de mayo de 2010

Ojalá...




Que no se te desfigure el camino a seguir, que no se te caigan los valores que tu vida levantó, que no te consuma el descontrol.

No te pierdas, luego es difícil volver.

miércoles, 12 de mayo de 2010

No hace falta más contacto entre nosotros que un simple cruce de miradas. Es lo único que necesito para darme cuenta de que no se trata de amor, no se trata de gustos, es la simple
Si, atracción. Pero no me refiero a una atracción sexual, no. Estoy aludiendo a algo que va más allá del físico, y de la personalidad.

Casi que podría ser inexplicable, sin embargo, yo me atrevo a intentar definirlo, porque si no lo hago, la incógnita me va a consumir.
Lo que siento por vos cada vez que nos encontramos, es la necesidad de que me quieras. Una terrible y viciosa necesidad. Es el sentimiento más extraño que me ha invadido, pareciese un intruso, un llamado equivocado, una invitación a un lugar donde nadie lo llamó.
Sin embargo, no puedo hacer nada contra el. Una y otra vez he intentado convencerme de que lo que realmente me sucede son simples "Deseos" o "Curiosidades", pero no lo son.



Tu porte, tu aire, cada extremado mínimo detalle de una acción tuya, provoca un aumento desmesurado de los latidos de mi corazón.
Lo extraño de todo, es que no me gustás. No te quiero, menos te amo. Nada me ata a vos, y no planeo que así sea. Si no te veo, no me muero, no me afecta. Sin embargo, minutos antes de ir a tu encuentro, unas ansias me impulsan a acortar aquel tiempo.



Cuando ya estoy ahí, frente a vos, quiero que me mires, que me huelas, que me escuches, que me hables, que me entiendas. Quiero que me tomes de la mano, o que simplemente me toques, que sientas mi piel. Deseo que percibas mi corazón acelerado, el temblor de mis piernas, pero por sobre todo, la fuerza que desde mi interior nace, y quiere exteriorizarse a través de abrazos, caricias, besos.



Porque lo que siento por vos, es atracción. Es la pura atracción. No le puedo otorgar otro significado a lo que me pasa, ese es el correcto.



No puedo especificar a la perfección lo que produce a esa extraña sensación, porque es un todo, es como si vos y yo fuéramos un mundo, y dependiéramos el uno del otro, de tal manera que no nos encontrarámos los defectos que por naturaleza todos tenemos, y no viéramos más allá de lo hermoso de cada uno.

En aquel mundo vivo yo en todas las ocasiones que nos vemos, lamentablemente, vos no lo encontrás, no creo que lo vayas a hacer tampoco. Pero, todo hombre sabe confundir a una mujer, y vos lo lográs conmigo. Tus expresiones, tus simplezas, tus pasos, marcan en mi, problablemente, algo muy distinto de lo que verdaderamente quieren proyectar. Es decir, en términos más simples, "Vos me mirás, y para mi es como si intentarás decirme algo a través de tus ojos. Vos me mirás, pero en realidad estás pensando en otros asuntos de suma importancia."




Y tal vez suene triste este relato de una "Atracción no correspondida", pero a mi me llena de vitalidad, me encanta. Es una experiencia recomendable, porque uno descubre sentimientos, dolores, puntos tan frágiles y ocultos en el alma, que se siente desorientado y totalmente afectado al descubrirlos.








Vuelvo a insistir, es fantástico. No vas a caer en la rutina mientras en tu interior vivan tales sensaciones, porque te insentivan a ir más allá y a descubrir qué es lo que sigue.





martes, 4 de mayo de 2010





-Los Valores son la razón por la cual no hay dos seres humanos en esta tierra que sean iguales.


Nos definen de tal manera, que nos vuelven únicos, irrepetibles y especiales. -






Tener un valor, es apostar a determinadas formas. Formas de actuar, de pensar y de sentir. No tener valores, es caminar sobre un hilo, finito, casi inexistente, recorriendo un camino con piernas temblorosas, y mal equilibrio, a la espera de que un mal movimiento te arroje al vacío.




La única manera de lograr la paz y el equilibrio interior, es a través de nuestra fidelidad a los valores que la vida ha inculcado en nosotros. No los pienso ignorar, pues no quiero caer en la profunda oscuridad de la nada misma, del vacío del alma, de la identidad perdida, de la personalidad abandonada.